
Te molesta molestarte. Por lo que leo, veo que estás haciendo algo para atender tu situación. Yo no doy terapias ni nada parecido, no tengo autoridad para darte ningún tipo de consejo. Aún así quiero expresarte mi gusto por saber que estás haciendo algo al respecto.
Me comentas: «He tenido que aprender a dividir mi “consciencia” en dos: Mi yo en piloto automático y mi yo policía que revisa palabra por palabra y pensamiento por pensamiento en busca de corregir mis iras y mis molestias cuestionables».
Probablemente antes no lo notabas: ahora un grado de tu consciencia está al acecho. Esto cuesta esfuerzo, sin duda, pero recuerda que los esfuerzos —en múltiples ocasiones— rinden frutos.
Me ha encantado leerte. Muchas gracias por compartirme tu experiencia.
