Si no te gustan las cámaras deberá ser muy difícil ser patinador y estar expuesto constantemente a ellas. Nunca lo había pensado. Los músicos tenemos la comodidad de practicar a puerta cerrada; nos preparamos cómodamente, y por lo regular es hasta el día en el que hay una presentación cuando las cámaras nos están apuntando. Pero ustedes, los patinadores, vamos, qué difícil; el nivel de esa presión extra lo tienen desde un inicio, tras estar siendo expuestos en sus prácticas al aire libre. Te deseo mucha fuerza.

