
Si no te quieres enojar con facilidad —ya que esto te molesta— creo que puedes trabajarlo. Sin embargo, como humanos todos llegamos a tener días difíciles, eso nos pone en una posición vulnerable; podemos llegar a enojarnos como un rayo en determinados momentos.
Me llama la atención que te irrite los cambios de planes abruptamente. Esto, ahora en menor medida, ha sido un fenómeno constante en mi vida. Uno cuando hace cambio de planes por lo regular afecta a su entorno. Con ello también se pierde la continuidad a objetivos y proyectos, pero pueden surgir nuevas ilusiones, abrirse nuevas brechas o puede permitirte descubrir otras rutas a destinos más interesantes.
¿Sabes?, yo tampoco puedo con el positivismo en abundancia.
